Mostrando entradas con la etiqueta critica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta critica. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de septiembre de 2009

DEL CREPUSCULO AL AMANECER, O PORQUE PIENSO QUE LA SAGA DE MEYER ES UNA BASURA. PARTE 3 - LAS NOVELAS [ECLIPSE Y AMANECER].

Y ahora si, llega el momento del desenlace. Esta es la ultima parte sobre mi critica a la saga que sigue causando furor gracias a la proxima adaptacion cinematografica que ya muy pronta a estrenarse. Asi que antes de que me gane la pereza, actualizo con mi apreciación personal sobre los ultimos dos libros de la saga, lo mas destacables tanto por buenas como por muy malas razones. La verdad es que era muy poco probable que continuara con la lectura sobre estos vampiros adolescentes, sin embargo, como habia mencionado, entre la casualidad y la curiosidad tuve la oportunidad de terminar de leer la saga. Resulta que mi mejor amigo empezo a leer los libros gracias a los tomos que yo compre, y al final interesado en saber como terminaba la historia se compro el resto de libros. Un dia los dejo en mi casa, para que yo los leyera, y la tentacion fue fuerte. Ya teniendo el material a la mano, decidi terminar rapidamente la tortura y sacar mis conclusiones finales. Y debo ser honesto que la experiencia de leer los ultimos dos tomos de la saga fue en verdad sorpresiva, entendiendo la palabra en todas sus connotaciones. Pero para que se entienda el asunto, pasemos a reseñar cada libro ya que cada uno tiene cosas sorpresivas, buenas o malas.


(ECLIPSE, 2007)


Photobucket


Empece la lectura a regañadientes, después de la experiencia de la novela anterior. Sin embargo, la historia desde el comienzo mostraba cierta mejoria, lo que fue determinante para que la lectura no se quedara trunca de manera temprana. Supongo que fue el quiebre final de la novela anterior lo cual provoco el interés por saber como se darian las cosas entre el trio Bella-Edward-Jacob, y la verdad es que a Meyer le funciono dejar ese cabo por resolver en Luna Nueva. Otro de los factores positivos fue que la relacion entre Bella y Edward no están melosa en esta novela, mas bien es aqui cuando uno recien puede apreciar no solo lo bien que se llevan juntos, sino que tambien uno recien comprueba el amos que hay entre ellos… Lo cual no seria algo malo de no ser porque eso debio quedar en claro en la primera novela, pero algo es algo. Sin embargo, como siempre Bella cae chinche y hace que uno de agarre mas antipatiía con cada cosa que hace. Pero para sacarle una sonrisa al lector esta Jacob Black, quien con sus actitudes lanzadas y conchudas se convierte en un personaje agradable entre la odiosa Bella y el muy apatico Edward. Aun asi, la historia empieza con buen pie, y no comete el error de sus predecesoras que muestra desde un comienzo la amenaza que se cierne sobre los protagonistas y la hace notoria durante toda la novela. Hay un balance casi adecuado entre las disputas del trio principal y la amenaza de Victoria, ademas de presentarsenos un aspecto que fue muy poco explotado en las novelas anteriores: el pasado de los miembros de la familia Cullen. Esta vez es muy interesante conocer los pasados de Rosalie y Jasper, y es que ese uno de los fuertes que tiene la historia y que recien aqui se aprovecha en su totalidad. Con tantos elementos a favor, la novela se convierte en una experiencia bastante agradable dentro de los estandares narrativos de Stephenie Meyer, y es cuando menos quiere ser innovadora que le salen mejor las cosas… El enfrentamiento final en la novela no tiene esa intencion tan propia de las novelas anteriores de ser original y sorpresiva, mas bien se desarrolla de una manera clasica y sin muchos contratiempos, lo cual logra un final mas solido, ademas de entregarnos una pelea muy interesante en la que vampiro y licantropo unen fuerzas por el bien de Bella (un desperdicio de esfuerzo, a mi parecer). Luego del climax (si, climax, esta novela si llega a un climax narrativo), la historia terminar de manera muy interesante, en la narración desde la perspectiva de Jacob, quien decide partir hacia un rumbo desconocido mientras que Bella y Edward hacen los preparativos para la boda. Un final bastante interesante, y recien en este punto nacio un verdadero y honesto interes de mi parte por continuar la lectura. Tenia muchas expectativas sobre la siguiente y ultima novela…


(AMANECER, 2008)


Photobucket


Y todo se fue al tacho de la basura. Y es que hay tantas cosas que me parece que estan mal con esta novela que la verdad no se por donde empezar. No se si es esa sensacion de que Meyer ha escrito dos novelas en un solo libro creando un desbalance total, o el hecho de que hayan tres partes de la historia: dos contadas por Bella y la intermedia contada por Jacob, creando un brusco cambio de perspectivas que solo consigue gastar paginas y alejarlo a uno del supuesto foco de la historia. No se si sera el que haya hecho pedazos un mito de una manera tan casual, o que el resultado de la supuesta transformacion de la protagonista haya pasado sin pena ni gloria, tan cual el supuesto fruto prohibido que no solo nacio sin mas, sino que se convirtio en un persona tan adorable que dan ganas de vomitar. Aunque estoy casi seguro que lo que mas me disgusta de Amanecer es el hecho de que la novela terminara convirtiéndose por todos los rincones de la historia en algo mas parecido a una saga de los X-MEN. Ok, puedo aceptar el hecho de que Meyer haya roto el mito de que los vampiros no puedan tener hijos, pero la forma en que lo hizo vuelve a desaprovechar puntos que podraan ser muy interesantes, como un enfrentamiento mas dramatico entre la intencion de Edward de eliminar y la vision protectora de Bella sobre su criatura. Sin embargo, Meyer se va por la via facil, y empieza a narrar el resto de la historia desde el punto de vista de Jacob (quien no brillo por su ausencia despues del desenlace de la novela anterior, ya que reaparecio sin mas ni menos), bajo el cual no podemos conocer los pensamientos de la protagonista a quien hemos tenido que aguantar en las tres novelas anteriores. Y es que Meyer parece no querer esforzarse mucho a la hora de escribir, y al final el que paga los platos rotos es el lector que se encuentra con tantos desvios. Asi que al final los momentos que parecerian ser los mas dolorosos para Bella los vemos desde fuera de su perspectiva, y entonces llega el supuesto quiebre que uno ya veia venir desde el primer libro: la transformación de Bella en vampiro. Supuse que el hecho de suspender la transformación daba a entender que seria realmente una situación de cuidado e interes, pero no fue ni una ni la otra. Bella se transforma rapido y sin complicaciones. ¿Es que ninguno de los protagonistas piensa sufrir en algun punto de la historia? Y cuando entra en escena la hija de los recien casados Cullen, no solo resulta ser una cosa tan cansinamente adorable, sino que aparte se lleva de encuentro y sin roche uno de los conflictos principales de la novela al ser victima de la imprimación de Jacob. Ya lo que viene despues de estos es un intento de la autora por darle un rumbo distinto a la situación y sorprender al lector. Una nueva aparición de los Vulturis suponia el mayor peligro al cual la familia Cullen estuvo sometido durante toda la saga, pero cuando empezo la reunión de vampiros en la casa Cullen la cosa se volvio digna de comics. Cada vampiro tenia una habilidad mas descabellada que la otra, inclusive la misma Bella resulto ser la mas poderosa de todos los vampiros en la reunión. Bueno, todo apuntaba a que la cosa se volveria una masacre entre los vampiros amigos de los Cullen y los Vulturis, mas aun con la desaparición de Alice en la historia. Llegue al penultimo episodio de la novela y parecía que todos iban a morir, lo cual sonaba algo interesante en mi mente, pero al notar que faltaban pocas hojas para terminar la novela me dio mala espina. Tanta razon tenia, ya que el desenlace es en verdad de risa. Alice nuevamente aparece y salva la situacion con un par de palabras, y asi llega el final feliz de la historia. Nadie muere, nadie resulta herido, y todos felices y contentos. Creo que Meyer tenia la intencion de hacer esta novela mas compleja, mas llena de detalles y situaciones como para darle un final “epico” a la saga. Pero desde mi punto de vista, lo unico que consigue es una narracion excesivamente larga y acaramelada cuyo final es un chiste. Que diferencia con Eclipse, la cual tenia un desarrollo mas comun, pero sin embargo cumplia a cabalidad dando una historia concreta y solida. Pero Amanecer se pierde en si misma, sobretodo porque no hay un rumbo fijo sino dos, como si Meyer hubiera querido terminar todo en un solo libro, aun teniendo material para escribir dos. Pero tal vez el cambio de tono al final de la novela fue lo que mas me descepciono, ya que tal exhibicion de habilidades por parte de los vampiros fue ya muy exagerada, y para que todo se resolviera con un par de palabras hizo que toda la exhibicion anterior fuera totalmente innecesaria. Con tantos puntos en contra, ademas de un final tan descepcionante y lleno de miel, considero a Amanecer la peor lectura de la saga, la mas ridicula y caotica. Uno de los peores libros que he leido en mi existencia.


Por suerte, ese fue el ultimo tomo de la saga. La verdad, no bien cerre el libro y lo tire sobre mi escritorio empece a arrepentirme de haber consumido tantas horas de mi existencia en semejante lectura. Osea, la primera novela fue mediocre, la segunda aburrida, la tercera algo interesante y la cuarta un bodrio total. Me entretuve bastante leyendo, eso si, pero fue básicamente por las razones equivocadas, ya que me daba risa encontrar como la autora poco a poco iba haciendo leña ella misma a su historia. No entendía tanto fanatismo sobre esta obra antes de iniciarla, y despues de terminar la saga quede mas perplejo que al inicio. La saga Crepusculo es la mediocridad en su máxima expresión y como un supuesto vistazo a los interese de la juventud actual es en verdad algo muy alarmante. Vamos, si la saga de Harry Potter es una obra maestra comparada con esta saga. No se a quien odiar mas, a Meyer con escribir tan mal, o a quien le hizo creer que podía ser escritora. No se como sera su carrera de ahora en adelante, pero no me arriesgare a saberlo, ya que la conclusión a la que llegue despues de leer esta que seguro permanecera siendo su saga mas famosa es que sus novelas son BASURA. Tal vez una basura algo entretenida, pero BASURA al final de cuentas.


Y bueno, asi concluyo la primera etapa de criticar sobre la saga. ¿Qué, hay mas?, se preguntaran ustedes. Y si, recuerden que aun faltan tres películas por aparecer, y las voy a ver para darme el gusto de rajar a mis anchas. Como lo he venido repitiendo en articulos anteriores, es mejor criticar algo conociendolo a sabiendas, y no hablar sin saber como hacen muchos que critican como conocedores y despues no saben lo que hablan. (si, es un link, escuchen las cojudeces que habla este pata y matense de la risa).


Eso es todo. Y a los fans de Crepusculo… Volvere para criticar la pelicula de Luna Nueva. Asi que esten atentos.


Nos vemos.

domingo, 6 de septiembre de 2009

DEL CREPUSCULO AL AMANECER, O PORQUE PIENSO QUE LA SAGA DE MEYER ES UNA BASURA. PARTE 2 - LAS NOVELAS [CREPUSCULO Y LUNA NUEVA].

Y bueno, continuando con mi crítica hacia el bodrio de saga de Stephenie Meyer, vamos a tocar la carnecita del asunto. Ya en la primera parte había hablado sobre la adaptación de la primera novela de la saga, y ya a puerta de la aparición de la segunda cinta, aprovecho en hacer mi ligera reseña sobre las primeras dos novelas de la saga. Ustedes se preguntara el porqué empecé reseñando la película antes de los libros, y la verdad es que la razón se debe a que primero vi la película. Así que se podría decir que estas reseñas las estoy redactando en orden cronológico, para narrar exactamente cuál fue mi experiencia con estos libros. Y la verdad es que después de semejante esperpento de película, me dio una tremenda curiosidad por leer los libros. Supuse que la experiencia en la lectura sería mucho mejor que la cinta, ya que es el común denominador que se da con las adaptaciones al cine. Sin embargo, sería algo reticente en gastar mi dinero con estos libros, pero por suerte se dio la oportunidad de conseguirlos. Un día mientras paseaba por el centro con mi sobrino, llegue hasta Quilca y aproveche en comprar un par de libros de Harry Potter que se me habían extraviado. Y ahí estaba, tentándome con esa portada que más parecía una foto publicitaria que la portada de un libro, la versión copia de Crespúsculo. Regatee con la vendedora, y al final conseguí que me dejara los dos primeros libros de la saga a un buen precio. Ese mismo día llegue y empecé con la lectura, y aquí van mis apreciaciones generales.

CREPUSCULO (2005)


Photobucket


Ya me sabía las premisas de la historia gracias a la película, por lo tanto preferí no concentrarme tanto en la trama, sino más bien en la forma de la misma. Tenía que comprobar las habilidades como escritora de Meyer, y tratar de encontrarle el encanto a la historia del cual tanto había escuchado mencionar a los fanáticos que conocía de manera ocasional. Hacia un buen rato que no me sentaba a leerme un libro, así que pensé que este sería el momento adecuado para hacerlo. Una lectura ligera y de curiosidad no me caería mal, pensé yo. Además, seguro que con las partes que no llegaron a estar en la cinta, la experiencia tal vez sería más placentera. Pero nada, creo que espere demasiado, y fue ahí cuando me di cuenta de que la película es mucho más llevadera que el libro en sí. La falla principal es la estructura en sí de la historia, un error que también se da en la cinta pero en el texto es más agudo aun. La novela en primera instancia parece no saber por dónde ir, y supongo que en un intento por demostrar lo fuerte que debería ser (y digo debería porque la verdad nunca demuestra que lo sea) la relación entre Bella y Edward nos la muestra a cada momento, a pesar de que supuestamente intentan alejarse pero al final terminan juntos. Y cuando ya se convencen de que quieren estar juntos, los vemos juntos en demasía. No hay muchas pausas en ese aspecto, y la narración continua con diálogos que en primera instancia parecen curiosos pero luego de tornan aburridos ya que uno espera un respiro entre ambos y este no se da. Es curioso como la novela se promociona supuestamente sobre un amor prohibido por todos los rincones hasta en la misma portada (la manzana supuestamente representa el fruto prohibido…), pero en realidad uno termina sintiendo muchas cosas menos que la relación entre los protagonistas sea indebida. Primero porque Edward no se hace muchos problemas en acercarse de Bella, y ella en ningún momento siente siquiera miedo ante él. Luego todo su entorno los acepta sin más, aunque en la novela hay un único momento en el que se le da al lector de que la relación no debería ser: Cuando Billy Black habla con Bella. Sin embargo, después de ese comentario tanto humanos como vampiros aceptan las cosas como tal, y eso le quita fuerza a la historia.

Otra cosa por mencionar es el total desperdicio de una de las partes de la novela más interesantes: el pasado de Carlisle. Cuando yo llegue al capítulo del mismo nombre, sentí cierta sorpresa ya que iban a dedicarse a hablar sobre un personaje que no fuese los protagonistas, y además un personaje con un interesante trasfondo: no solo era un vampiro vegetariano, sino que también era medico, osea que había combatido y vencido a su sed de sangre. Pensé que a partir de ese momento la novela tomaría un rumbo más profundo con respecto a los personajes, pero todo se detuvo debido al estúpido juego de baseball. Y de ahí viene el giro inesperado de la película, y en realidad es inesperado porque recién ahí toma algo de forma la trama. Pero al igual que la película el desenlace es bastante errático y falto de emoción. Si ni fuera porque proporciona algunos detalles de interés sobre algún personaje, sentiría que la pelea final es en verdad una pérdida de tiempo. Y así concluye la novela, y yo me quede muy absorto pensando en porque un libro tan mediocre podía tener tanta fanaticada. Vamos, no es que la historia necesite ser una obra maestra, pero al menos debería estar contada, y Meyer no consigue eso de ninguna manera. No solo consigue que nos hartemos de la protagonista con sus pensamientos tontos y su falta de criterio (y ella es la narradora de la historia, para colmo), sino que nos da una demostración de lo que me gusta llamar “recursos desperdiciados”. Y no entrare en la polémica sobre su versión de sus vampiros, porque estaría de más hacerlo habiendo mucha gente mejor conocedora del tema que podría hacer un comentario más elaborado. Eso sí, yo no veo vampiros, solo veo, como ya mencione en mi critica a la película, algo aprecio a un grupo de mutantes de la Marvel Comics. No sé si debería darme miedo o risa, pero creo que Meyer no se planteo bien la idea de jugar con el misticismo del vampirismo. Hubiera sido una buena idea para la novela y la naturaleza de la misma, pero paso por alto con roche. Así que yo, aun confuso, pase rápidamente al siguiente libro, antes de que me arrepintiera y no quisiera leer más sobre el asunto. Rogué que el siguiente fuese mejor…

LUNA NUEVA (2006)


Photobucket


Y me lleve otra decepción. En Luna Nueva, hay un simple y enorme error garrafal: el libro es muy similar al primero, con errores y todo. Y es desesperante en muchas maneras. Bella antes era detestable, pero aquí su actitud es potenciada ante la partida de Edward que la verdad se me antoja muy poco justificada. Osea, entiendo los peligros que se pudieron haber presentado al sentir el hambre de la familia Cullen cuando Bella estuvo sangrando, ¿pero acaso James no la había dejado en peor estado en la novela anterior? Edward muestra dejando a Bella su ultima payasada sufrida, y nos deja a la protagonista hecha un manojo de nervios que, gracias a su actitud, nos deja con una narración poco interesante. La aparición de Jacob Black da un respiro, pero vuelve la monotonía cuando poco a poco la novela retoma los rumbos de la anterior. Y cuando nuevamente parecer llegar un punto de quiebre, este pasa sin pena ni gloria. Y aquí hay algo que tengo que criticarle a las dos novelas en general, ya que me parece muy insulso que el descubrimiento de las condiciones sobrenaturales no despierte ni sorpresa, y mucho menos que genere tanto en los protagonistas como en el lector alguna sorpresa. Esto creo que se debe al los canales por los cuales Bella termina enterándose de las cosas, como el descubrir que Edward es un vampiro gracias al Google, o que Jacob le diga con un secretismo absurdo que recuerde una conversación que Bella podría fácilmente haber olvidado, pero que aun así recuerda. Cuando los lobos entran en escena, sucede nuevamente la aceptación fácil, y Bella termina de la noche a la mañana rodeada de otros seres sobrenaturales sin siquiera pestañear. Mala costumbre de Meyer de no crear tensión donde debería, perdiendo grandes oportunidades de hacer interesante la historia. Como el caso de la resolución del cabo suelto que quedo en la primera novela: Victoria, quien ahora se quiere vengar de la muerte de James merendándose a Bella, lo cual provoca miedo y una aparente amenaza para la vida de la protagonista…

Pero nuevamente aparece aquel giro inesperado que plantea el supuesto clímax de la novela. Edward se entera erróneamente que Bella había muerto, y decide ir a Roma para conseguir que los Vulturis se enojen lo suficiente con él para decidirse a matarlo. Esto provoca que Bella y Alice decidan partir a salvarlo, y lo consiguen. Obviamente los Vulturis aun suponen un peligro, y entonces Alice salva la situación con un par de palabras y todos se van contentos a sus casas. Debo ser honesto en que esta situación parecía más contundente que el peligro de la primera novela, y por un momento pensé que las cosas no saldrían de la mejor manera. Pero nuevamente Meyer en su afán de sorprender al lector tome el rumbo que trata de ser sorpresivo pero solo resulta ser fácil. Las cosas, nuevamente terminan bien, y mucho mejor que en la primera novela, ya que nadie resulta herido de gravedad y todos regresan felices y contentos a sus hogares. La novela cayó en lo mismo, mostrando cero impacto, cero intensidad, cero clímax… Luna Nueva termina siendo una lectura más aburrida que Crespúsculo, pero en su favor puedo decir que el desenlace presenta interrogantes bastante interesantes sobre la mortalidad de Bella y el conflicto Jacob-Edward… Aun así, esas últimas páginas no salvan a la novela de ser una terrible pérdida de tiempo.

Así concluyo mi primera experiencia literaria con Stephenie Meyer. La verdad, no bien cerré Luna Nueva, decidí no continuar leyendo la saga. Aun seguía sin entender la razón del éxito de estas novelas que no me parecía que tenían ni una buena historia, y mucho menos una narración convincente. Y seré honesto que a mí, no me entretuvieron siquiera. Así que por el momento parecía que nunca me enteraría sobre el desenlace de esta saga, pero como siempre una mezcla de casualidad y curiosidad daría pie a que al final, terminara de leer los libros, y pudiera sentirte entre sorprendido y a la vez, indignado…

Pero eso lo dejare para la tercera y última parte de esta critica =P

Al menos termine de leer los libros para criticar, no como algunos que critican sin saber y terminan hablando rocas.

Nos vemos.

martes, 25 de agosto de 2009

NARUTO SHIPPUUDEN EP. 119-120 – KAKASHI GAIDEN: SHIPPUUDEN A SU "MAXIMA" EXPRESION.

Photobucket

Les diré la verdad: soy bien fan de Naruto, pero del manga. Y lo curioso es que yo tuve mi primer contacto con Naruto gracias a la serie animada. Como suele pasarme, la vi sin muchos ánimos, para luego engancharme desmedidamente. Pero después de encontrarme con tanto relleno, innecesario y aburrido, deje la serie de lado. Un tiempo después una buena amiga mía me comento que por fin había acabo el relleno de la serie, y que ahora si seguía la línea del manga. Por ese entonces yo aun no lo leía, pero ella me comento que había cambios sustanciales luego de un lapso de tiempo, así que decidí darle una nueva oportunidad a la serie. Así empecé a ver Shippuuden, y jale a mi hermano en la movida ya que con el también vi la serie desde sus primeros capítulos. Pero luego de veinte episodios, recurrí al mismo recurso de antes: deje de ver la serie. ¿La razón? A pesar de que no era una parte de relleno en la historia, el ritmo de la serie estaba demasiado lento para gusto. No puedo creer que se estén tardando tantos capítulos en la primera pelea, ya que esta no avanzaba nada. Así que decidí optar por la opción más sana, y sin más empecé a leer el manga. Cuando me di cuenta de que tan adelantado estaba el manga con respecto al anime, y por ende darme cuenta de que no había necesidad del relleno, termine por desechar la idea de seguir viendo la serie. Sin embargo, mientras navegaba hoy en busca de mangas para bajar, me di con la sorpresa de que habían animado una sección del manga que hasta el momento habían obviado: el Kakashi Gaiden. Encontrándolo subtitulado gracias a la gente de NarutoUchiha, decidí bajarlo con la esperanza de poder ver algo bueno en anime sobre Naruto. Y la verdad, creo que me equivoque es esperar tanto.

Photobucket
Photobucket
Photobucket

El Kakashi Gaiden, por si no lo saben, narra la historia de cómo fue que Kakashi obtuvo el sharingan de su ojo izquierdo, además de mostrarnos a su equipo cuando aún era discípulo del Cuarto Hokage. En el manga la historia es corta e interesante, intensa por momentos y concisa. Muchos fanáticos de Naruto esperábamos que esta parte del manga fuera hecha anime, y ahora que por fin se dio, la verdad es que la historia quedo mal parada gracias al tratamiento “shippuuden” que recibe la historia. Es un episodio doble, pero me da la impresión de que en un solo episodio podrían haber hecho un buen trabajo con la historia. Pero no, entre tanta pausa y alargamiento innecesario, la trama se pierde. Por suerte la una escena de acción importante está bien animada, pero con lo corta que es, se pierde entre tanto aburrimiento. Al final, el momento clave de la historia no tiene la intensidad que debería tener

Photobucket
Photobucket
Photobucket
Photobucket
Photobucket

Y así es como recibí una nueva lista a las decepciones por parte de la animación de Naruto. Mejor no me hago problemas, y me dedico a leer el manga nomas. Tal vez no será un producto perfecto, pero al menos no se la pasa dándole mucha vuelta a las cosas, y no se siente como si quisieran explotar hasta el exceso a la gallinita de los huevos de oro. Kakashi Gaiden queda como un producto mediocre, y no es ni la sombra de lo que es en el manga. Una lástima.

Photobucket

Nos vemos.

sábado, 22 de agosto de 2009

ENTRE LA PREVENCION Y EL BUEN (O MAL) GUSTO...

Ayer que salí a caminar con una amiga, compramos como siempre nuestra pequeña cajetilla de cigarros para amenizar la velada. Cuando ella termina alcanzándome el paquete, noto el detalle que les mostrare a continuación.



Yo entiendo que la gente haga caso omiso a los diversos mensajes de NO FUMAR/FUMAR ES DAÑINO PARA LA SALUD, pero el cambiarlo por una imagen de este tipo a mi parecer es chocar un poco no solo con la sensibilidad de cada uno, sino es también el imponernos a la fuerza el tener que apreciar esa imagen cada vez que uno se compre sus cigarros... ¿O es que les gustaría a ustedes que al costado de la etiqueta de su chela preferida les pongan la imagen de un hígado con cirrosis?

Ustedes, ¿qué opinan? Me gustaría saber sus comentarios al respecto.

Nos vemos.

miércoles, 19 de agosto de 2009

DEL CREPUSCULO AL AMANECER, O PORQUE PIENSO QUE LA SAGA DE MEYER ES UNA BASURA. PARTE 1- LA PELICULA.


Apuesto lo que sea a dos cosas, este post se convierte en el más visto de mi blog,
y también se ganara una gran serie de detractores.



No sé que tengo con los best-sellers. Los encuentro un hecho curioso que a veces escapa a mi comprendimiento y razón. A veces los veo como si fueran algo que coger con pinzas, mientras que otras los veo como una buena oportunidad para enfrascarme en una lectura basada en la más pura curiosidad. He tenido buenas experiencia leyendo estos libros, como mi seguimiento bastante apasionado de la saga de Harry Potter; pero a la vez también he tenido experiencia más exasperantes, como cuando me prestaron El Código da Vinci y termine sintiendo que perdí preciosas horas de mi vida con semejante cutreada. Supongo que es el mismo lio que me hago con las películas taquilleras de Hollywood (revisen mi post previo sobre Transformers), las cuales voy a ver al cine con muchos prejuicios encima. Claro está, con los libros siento la cosa distinta, ya que siempre que me entero de alguno libro o saga exitosa, es porque he tenido contacto de alguna manera con esos típicos grupos de fans que se desviven por la novela y todo lo que tienen por hablar es sobre lo grandiosa que es la misma. Cosa que es mala a medias, primero porque es una opinión que a uno le hace ideas en la cabeza antes de leer el libro, y segundo porque el común denominador de las personas no sabe diferenciar entre “lo que le gusta” y lo “que es bueno”. A mí me pintaron Harry Potter como “una buena serie de novelas”, y cuando termine de leer los primeros dos libros me di cuenta de que son bien entretenidos, pero en cuestión de calidad solo son regulares (claro, que Rowling va mejorando bastante mientras avanzan los libros). Con El Código da Vinci mi opinión fue más furibunda, ya que no le encontré nada entretenido ni bueno, y sentí que el término “sobrevalorado” no se aplicaba ni por una ñisca. Es por eso que la mayoría de veces no leo esa clase de libros si me los recomiendan, y mucho menos cuando veo que la fanaticada es muy intransigente. Claro, al final los termino leyendo, pero cuando mi curiosidad es la que manda.

Así fue el caso de Crepúsculo (Twilight, 2005). Me entere del fenómeno que causaba esta obra, y por eso trate de no leerla hasta que viera que pasaba el hype. Pero no pasaba, porque al final se convirtió en una saga de cuatro novelas que recién termino de publicarse el año pasado. Y de ahí, claro, llego la película, cosa que es inevitable dada la fama de la obra escrita. Poniéndolo de manera franca, yo ya estaba hasta la coronilla con Crepúsculo, y eso mismo hizo que no me molestara ni en ir al cine o coger la novela para darle una leída. Pero el tiempo paso, y como suele pasarme, me gano la curiosidad. Pero era una curiosidad bien ociosa, ya que antes de leer la novela, preferí ver la película. Total, como suele pasar, siempre la novela resulta mejor que la película, así que preferí empezar por el producto inferior. Sin más, buscando en YouTube (para que vean hasta donde llegaba mi ociosidad, ya que no quería gastar ni un sol en verla), encontré links con la peli en partes, aunque con el doblaje de la madre patria. No me hice bolas, solo quería verla y comprobar la calidad… Y lo único que descubrí es que justamente CALIDAD le falta a la cinta.


Si creen que con un poster donde sale un tipo tan ridículamente pálido y un gesto
de que esta pujando en el inodoro me van a convencer para ir al cine, están muy equivocados.



La trama ya deben más o menos conocerla (y si no la conocen, que envidia les tengo): Isabella “Bella” Swan, de diecisiete años, decide mudarse con su padre a Forks, Washington, y es ahí donde conoce a Edward Cullen, un joven de su edad, miembro de una familia muy conocida en Forks. El en primera instancia la rechaza, para luego demostrar interés. Cuando Edward salva a Bella de morir, ella descubre que Edward, al igual que su familia, es un vampiro, y no solo eso, sino que tiene un apetito muy considerable por su sangre. Sin embargo, el amor prima entre ellos y a partir de ahí se darán diversos hechos en los cuales ambos tendrán que enfrentar las dificultades de su relación imposible.

Ok, ¿saben qué? Ese resumen le hace mucho favor a la peli. Y es que la verdad es que la cinta NO TIENE TRAMA. O al menos, no la tiene bien definida. Claro, Bella llega a Forks, y a partir de ahí las cosas se dan de manera casi mecánica, mientras que, para tener excusa y hacer algunas pausas, se narra lo que parece ser un grupo de vampiros que andan asolando Forks a diestra y siniestra. Escenas que se conectan muy ligeramente con la trama principal, haciéndolas casi de relleno. Al mismo tiempo, se da la relación entre Bella y Edward, la cual no dura mucho en concretarse, a pesar de unos muy “efectivos” esfuerzos de Edward por alejarse de ella, mientras trata de sonar siniestro y hace muecas de más. Claro está, Edward no se hace muchos problemas para estar con ella. ¿Dónde queda lo de imposible entonces? No sé, pero justamente Bella lanza una frase en la película que suena muy importante, o al menos así pretende serlo, sobre el hecho de que Edward desea beber su sangre. Pero claro, Edward es “vegetariano” (?) porque solo bebe sangre de animales, pero eso no le impide el tratar de hacerse el sufrido durante toda la cinta sobre su condición de vampiro. Pero una vez que se concreta la relación con Bella, todos esos cuestionamientos quedan de lado como si nada. Toda la palabrería anterior se queda en el aire, aunque claro, eso no le impide a Edward seguir haciendo gestos durante la película, dándole poca credibilidad y consistencia al personaje. Robert Pattinson simplemente dio una actuación mediocre, o quizás muy física para tomárselo en serio. Bella, sin embargo, es un personaje que si funciona, y sirve perfectamente como el nexo entre el espectador y el mundo fantástico de los vampiros. Lastimosamente, entra muy fácil en ese mundo, y eso le quita algo de fuerza a la historia.


Alguien debería decirle a Robert Pattinson que demande al equipo de producción de Crepúsculo, por cometer
semejante atropello de convertirlo de un hombre atractivo a un vampiro paliducho y desabrido.



La actuación de Kristen Stewart fue la más destacada de la cinta.
Se sintió humana, sencilla, y de cierta manera, atrayente.



Después de que la relación entre ambos queda definida, empieza lo caótico de la película. Y digo caótico porque no se entiende a partir de ese momento que rumbo quiere tomar la cinta (no es que estuviera claro desde el inicio, pero aquí se nota más aun). Primero se da una demasiado breve explicación del pasado de la familia Cullen, y sin más a las patadas los presenta a la familia, sin tensión alguna mas allá de una reacción infantil por parte de Rosalie, hermana de Edward. Luego se da la que para mí es una de las escenas más ridículas de la historia del cine: el juego de beisbol. Claro, porque los vampiros se divierten, y juegan al beisbol, “el pasatiempo americano”, como lo llama Edward. El juego comienza, y por un momento olvido que estoy viendo una película sobre el amor entre un vampiro y una humana. Aquí la directora sí que perdió la brújula, y nos entrega un exhibicionismo excesivamente gratuito, donde en vez de estar viendo vampiros en realidad da la impresión de que estás viendo un juego entre mutantes de los comics de la Marvel. Y es que los Cullen tienen que jugar cuando hay tormenta, por el “ruido” que generan al batear la bola o chocar entre ellos con tanta fuerza crea es “muy fuerte”. ¿Ah, que, no les dije que estos vampiros tienen hiperfuerza y cada uno tiene una habilidad especial? No hay problema, tratare de ese punto en otra ocasión, pero ya lo saben.


El clan Cullen. Después de verlos jugando beisbol, mas me hacen recordar a los x-men que a un grupo de vampiros.


En medio de la tontería de juego, la película toma un rumbo completamente distinto: aparece el grupo de vampiros que aparecían de vez en cuando durante el transcurso de la película. Quieren jugar, pero entonces uno de ellos siente que aroma humano de Bella, y decide cazarla sin más, lo cual generara que la película se dispare hacia una aventura de escape/persecución. En ese momento recién la película coge rumbo fijo, y por un instante pensé que tal vez a partir de ahí la cosa se pondría interesante. Error mío, ya que la persecución duro un suspiro, el vampiro villano perdió todo el encanto a la hora de hablar, y lo que vino después fue un intento de acción fallido, sin que la situación fuera aprovechada para crear tensión en el espectador. Nada de nada. La película nunca despega, nunca genera un ritmo, mucho menos tener un desenlace decente. Y uno se queda con la sensación de que muchos puntos que pudieron ser explotados dentro de la película se desperdiciaron sin más, supuestamente buscando llegar al clímax en la parte final pero este nunca se da. ¿Para eso valió tanta vista sin emoción a la pareja, tantos puntos muertos o cruces pacíficos, para que al final la película no te entregue nada interesante? Es ahí cuando uno se da cuenta que de el tratamiento de el núcleo de la película (osea, el amor entre Edward y Bella) es al parecer lo único que pretende mantener unificada a la historia. Y no es que eso sea malo, sino que un amor que se da fácilmente y sin contratiempos críticos no es un amor que valga la pena ver o leer. Porque aquí el amor entre los protagonistas se dan sin más, sin un desarrollo, sin ningún matiz. Ya lo dije, Edward se acerca muy fácilmente a Bella, y ella lo acepta con mucha facilidad. La falta de conflicto no ayuda, y el enfoque tan insulso empeora las cosas en la cinta. Simplemente, la película no se mantiene en pie por sí sola, y sus muletas que quiebran fácilmente. Lo peor es que ya cuando acaba el peligro, se ponen sobre la mesa otros elementos que pretenden dejar cabos sueltos en la historia, como la aparición de otro personaje que podría formar el clásico triangulo amoroso, o la dudas sobre la mortalidad de Bella. Aspectos interesantes, pero que no están para el desarrollo de esta película, sino para la siguiente. Siguen posponiendo lo interesante para más adelante, y la película se queda sin nada.

Es incomprensible para mí como una película sin tanta dimensión y con una dirección tan errática haya sido siquiera considerada buena por los fanáticos de la obra. Claro, supongo que todo va por el concepto de que mientras sea en base a su libro preferido, todo está bien. Pero a la película le falta, y le falta bastante. Es decepcionante ver que lo que prometía ser una historia de amor tormentosa y conflictiva por la naturaleza de sus personajes haya quedado reducida a un simple vehículo para el lucimiento de atractivos visuales y para el endulzamiento excesivo de que el amor lo puede todo. Claro, que lo puede, lo puede, pero eso se da cuando hay dificultades, no cuando todo pasa sin enfrentamientos. Crepúsculo termina siendo simplemente, una cinta bastante mediocre, y la vez aburrida.

Entonces nació mi curiosidad por leer la novela. Total, siempre hay detalles que quedan al aire, cosas que no se adaptan. Tal vez, me dije, eso le daría más dimensión a la historia, la dimensión que no quedo plasmada en la cinta. Porque valgan verdades, pocos libros son bien adaptados al cine, y usualmente los resultados dejan mucho que desear. ¿Cuáles eran las posibilidades de que esta película tan insulsa sea mejor que el libro? ¿Seria posible?

Pues si es posible. La película es MEJOR que el libro. Esta película, con todos sus defectos, ES MEJOR QUE EL LIBRO.

Pero de las novelas, ya hablare con más detenimiento en la próxima oportunidad. Sí, porque las leí todas. A pesar de que deteste la película, leí todas las novelas. Porque para criticar algo, hay que verlo antes de hablar, no como muchos que lanzan criticas sin saber y terminan hablando roca y media.

Así que eso es todo por ahora. Esperen con ansias la parte 2 xD


Tarzan meets Dracula... ¿Que sigue? ¿Lobos del tamaño de caballos? Un momento...


Nos vemos.

martes, 11 de agosto de 2009

TRANSFORMERS 2 Y EL EMBRUTECIMIENTO SISTEMATICO EN EL CINE.

Y pensar que se me paso por la cabeza al ver el afiche que los autobots tendrias mas protagonismo... Que ingenuidad de mi parte.


Un miercoles del mes pasado tuve la desafortunada oportunidad de ver por segunda vez Transformers: Revenge of the Fallen. Tenía que sacarme el clavo y verla subtitulada, ya que en la primera ocasión que pude ver la película no me quedo más opción que verla doblada ya que iba al cine con mi sobrino. Mi acompañante quedo adormecido a la primera media hora de la película, y yo a las justas pude salvarme de caer rendido al sueño gracias al constante pensamiento de que había gastado dinero para ver la susodicha cinta. Llámenme masoquista, sobre todo si ya conocen mi opinión sobre la primera película (y si no lo conocen, se los dejo claro en pocas palabras: la película es una mierda), pero antes de poder criticar algo hay que verlo, por más que dure sus tediosas dos horas y media y solo sea posible valorar como el comercial más largo y exitoso de la historia para vender muñecos y figuras de acción. Y valgan verdades, eso no tendría que ser muy escandaloso, ya que hay todo tipo de películas con diversos fines y con motivaciones tan plásticas como lucir a un actor o tener la excusa para mostrar cuanto efecto especial se pueda meter.

Curiosamente ese tipo de películas y motivos le pertenecen a Michael Bay, quien ya tiene acostumbrada a la audiencia a semejantes mediocridades que por el afán del entretenimiento se disculpan. Pero hay algo que Michael Bay ha demostrado en esta ocasión, y esa es su capacidad de superarse a sí mismo como uno de los peores directores del cine actual. Antes tenía muchas razones para calificarlo de esa manera, desde su excesivo uso de efectos, sus argumentos fáciles, sus ángulos de cámara que mas que crear tensión no dejan apreciar bien las escenas, la poca motivación para obtener buenas actuaciones… Claro, a su favor estaba el poder generar buenos momentos de acción y momentos también hilarantes, cosa que no se le niega excepto en verdaderos monumentos al aburrimiento como Pearl Harbor o La Isla. Su caballito de batalla es su consigna de hacer películas para el público y no para los críticos, consigna que comparte con el mega productor Jerry Bruckheimer, responsable de buena cantidad de las películas de Bay y también de una de las trilogías mas aparatosa e inexplicablemente exitosas como lo fue Pirates of the Caribbean, tremenda insignia de que ahora Hollywood considera que muchos efectos por computadora y una trama insulsa constituyen una gran película de aventuras. Claro está, todo por el afán de entretener a las masas.


Optimus termina hecho trapo, igual que cualquiera quien vea esta pelicula.


Pero no voy a decirles mentiras, Pirates of the Caribbean es al menos un vehículo para contemplar a un Johnny Deep irresistiblemente cómico en una actuación divertidísima. Sin él, la película no valdría la pena ni mirar en DVD, y es que estas películas de divertimento tienen siempre una excusa, algo que valga la pena el gasto de la entrada al cine. En el caso de Transformers RoTF, la excusa viene por dos frentes. Los transformers y las peleas para complacer a los niños, y Megan Fox, una delicia de mujer que genera delirio en los adultos y no tan adultos a pesar de que a las justas puedes actuar un par de minutos. Yo acepte ambas excusas antes de ir al cine, y mientras recibiera grandes dosis de ambas, no me molestaría mucho por más estúpida que fuese la película. Sin embargo, pasada la primera presentación del más grande atributo de la película (efectivamente, hablo del culo de Megan Fox), empecé a sentir poco a poco como conforme pasaban mas y mas imágenes frente a mis ojos mi mente entraba en un estado de congelamiento. Las excusas no valían esta vez, y después de un par de momentos claves y un nuevo asomo al cuerpo de Fox, la película se convirtió en un completo desastre. Había trama que sonaba interesante en teoría, pero que se perdió entre tanto despliegue de ridiculez. Con tanto personaje que parecía más una burla que un intento de comedia, momentos realmente innecesarios y estúpidos, diálogos tan creativos y tan bien interpretados que no despiertan ni el más mínimo de sentimiento, una tremenda pretensión a la hora de querer crear momentos dramáticos cuando ya no puedes tomarte nada en serio, y un final que se hace muy rápido y tiene poco impacto. Para variar, el desastre duraba más de dos horas. Puaj. Salí del cine con dos cosas seguras en mi mente. Primero, Michael Bay es un verdadero imbécil, y segundo, ese imbécil cree que nosotros, los espectadores a los que tanto dice querer complacer, somos unos idiotas.


Señores, ¡aqui la razon y el unico valor de esta cinta! Este angulo de Megan Fox vale la entrada, la canchita y todas las neuromas muertas luego de ir al cine.

Al carajo el divertimento. Uno va al cine por diversas razones, eso lo entiendo muy bien. Algunos van a divertirse, otros a tener una experiencia más profunda, mientras que otros solo van por querer ir sin importarles lo que ven. Obviamente cada uno de esos grupos tienen sus expectativas en la película que se les presenta, y no siempre esas expectativas coincidirán. Sin embargo, esa no es excusa para recibir cualquier patraña llamada película solo porque es motivo para entretenerse. Y no, no estaba esperando ver una película que me cambiara la vida cuando entre al cine a ver Transformers RoTF, pero no por ello voy a dejar que me tomen el pelo con esta propuesta que parecer haber sido planeada en una noche de borrachera. Esta película es para tomársela muy en serio pero por todas las razones equivocadas. Este bodrio es simple y llanamente lo que en estos tiempos se llama “cine de consumo”, y por como lo presentan, es el nuevo estándar para el cine de entretenimiento. Un estándar demasiado bajo como para siquiera sentirse contento de ver películas como esta en el cine, ya que es una gran subestimación del espectador. Una burla que tiene esa ya cansina disculpa de divertir a las masas. ¿Pero qué precio se está pagando por este divertimento? Pues que es el mismo espectador el que contribuye a ese ya tan sentido bajón creativo en la industria del cine. Si, el mismo espectador que supuestamente es tan respetado por Michael Bay se deja tomar el pelo al ir masivamente a ver una de las peores películas hechas en esta década (entre esta y la primera se pelean por el primer lugar). Lo peor no es solo que se le da una respuesta positiva, sino que es una respuesta monstruosa. En solo dos semanas, esta pelicucha ha recaudado más que dos de las películas más interesantes que se han estrenado en lo que va del año: Star Trek y Up. ¿Es aceptable que este truño (adoro usar ese término que aprendi de CineCutre) tenga tremenda acogida? Ah, y no me salgan con la excusa de que “es una clásica película de Hollywood”, porque las dos películas que mencione con anterioridad también lo son, y vean la diferencia de calidad entre ambas. Vamos, hasta Wolverine parece una obra maestra comparada con Transformers, y Dragon Ball Evolution queda como una cinta regular. No, ya no existe la excusa de que Hollywood hace las películas así. Después de ver este bodrio, me queda claro que el problema ahora no radica en los estudios, sino en la gente que se deja meter el dedo y caer rendido ante un buen par de escenas de acción y un buen par de tetas, lo que se presente primero.

Transformers RoTF indigna en muchos niveles, pero el más importante a tomar en cuenta es que la gente la acepta, la adora, y alimenta así un nuevo nivel de producción que no hace más que ofrecerte productos de la más baja calidad y sin mucho esfuerzo en ser producidos. No existe la más mínima intención de crear algo decente o siquiera un avisto de originalidad, muchos menos hay las ganas de despertar algo más que una impresión gracias a los robots gigantescos y las situaciones bufonescas. Porque ya no hay ni el más mínimo sentimiento, mucho menos una conexión mínima con los personajes. Y tampoco hay la intención en la gente en pedir algo más, porque el cine es solo para pasar el rato y divertirse, aun cuando lo que hay para ver es de las peores películas que se han hecho. ¿Qué sigue después? Lo más probable es que sea Transformers 3, la cual romperá nuevos records tanto de audiencia como de estupidez y efectismo. Y es que no queda nada más que decir. Vox Populi, Vox Dei. Si la gente pide basura, basura recibirá, y Transformers: Revenge of The Fallen, es el ejemplo perfecto para ello. Da lástima, indigna, y sobretodo crea una sensación de temor sobre lo que vendrá más adelante. Por mi parte, solo queda esperar que Stallone me sorprenda y me vuelva a mostrar una verdadera película de acción, como debe ser. ¿Transformers? No, gracias, ese es un mal chiste que no dan ganas de volver a escuchar, a menos que me aseguren un desnudo de Megan Fox para la tercera entrega. Lo único que vale la pena.

Megan Fox declaró que esta pelicula no le permita mostrar todo su potencial actoral. Que raro, desde aqui veo bastante potencial...

Si tienen ganas de leer una crítica mejor y más divertida, pásense por la pagina de CineCutre...

Nos vemos.